El Acoso Escolar es cosa de Todos
El Acoso Escolar: ¿Qué es?
Si hiciésemos esta pregunta a tantos niños/as que han sido víctimas de algún tipo de violencia, nos encontraríamos con un sin fin de respuestas, ya que el acoso escolar afecta directamente a uno de los principales factores de desarrollo de un niño/a como son sus propias emociones. Si a la vez trasladamos esta pregunta a tantos padres/madres que han visto como sus hijos/as son víctimas de esta lacra social, la gran mayoría seguramente responderían incomprensión, ya que no se puede llegar a entender en los tiempos en los que vivimos, que como padres permitamos que lo que debe ser un periodo de crecimiento positivo y constructivo de nuestros hijos, éste se pierda en favor de conductas antisociales que no solo provocarán la dificultad de desarrollo de quienes las llevan a cabo, sino a su vez un empobrecimiento social de nuestros hijos que al fin y al cabo son los que deberán forjar las sociedades futuras. Pero claro, esta es mí propia interpretación, descripción y pensamiento de quien lleva años trabajando en la prevención de esta lacra, por lo que al final las emociones entran en juego. Pero al final como todo está reglamentado y estructurado bajo un sistema de definiciones, deberemos centrarnos en la definición de un problema social tan grave que si no llegamos a comprender mejor su complejidad, seguiremos llegando tarde para seguir trabajando en su prevención.
Por todo ello entenderemos por acoso escolar, todo tipo de violencia física o verbal que se produce entre iguales. Entendemos entre iguales la condición de estudiantes por lo que se produce y se genera dentro del contexto escolar. Existe una situación de desequilibrio de poder, una intencionalidad de hacer daño y una prolongación en el tiempo. Por todo ello no podemos definir un hecho aislado por muy cruel que parezca como un caso de acoso escolar, sí en su caso como un hecho de violencia escolar, pero no como acoso escolar propiamente definido. Pero si n os damos cuenta, la propia definición de acoso escolar, ya nace equivocada e inútil, ya que habla de prolongación en el tiempo, pero no especifica, ¿Cuánto tiempo?. ¿Cuántas cachetadas tendrá que llevarse la víctima para que se considere acoso escolar?. Una intencionalidad de hacer daño, pues claro ¿entonces para que actúa un agresor/a sino es para hacer daño?, y finalmente un desequilibrio de poder. ¿Creen ustedes que sino existiera ese desequilibrio habría acoso?
Características que generan el acoso escolar.
las principales características que generan el origen del acoso escolar y la violencia escolar:
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La falta de transmisión de habilidades sociales y comunicativas por parte de la familia. La familia como principal agente de socialización, abandona su condición como tal y transfiere dichas funciones a la escuela y como efecto colateral al entorno social que rodea a nuestros hijos/as.
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Establecido esto aparece la figura de lo que denominaremos la imitación de conducta externa. La imitación de conducta externa se convertirá por tanto, en la mejor herramienta de socialización por parte de nuestros hijos/as y alumnos/as. Es por ello que se convierte en uno de los efectos de la falta de transmisión de habilidades sociales y comunicativas por parte de la Familia. Es más fácil y por lo tanto más efectivo para socializarse llevar a cabo una conducta de imitación que enfrentarse a ella por muy injusta que nos parezca.
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Los medios de comunicación. Los medios de comunicación, han favorecido los episodios de violencia en todas sus facetas, ya que los niños/as que se encuentran más expuestos a éstos, a veces no saben distinguir entre ficción y realidad, asumiendo la violencia como algo natural de su entorno y como una herramienta esencial para la resolución de conflictos.
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Por último y esto es una interpretación propia, estableceremos que la ampliación de la edad obligatoria de enseñanza hasta los 16 años, ha provocado un aumento de los conflictos escolares entre estudiantes, incluso entre profesores y alumnos, debido a la falta de motivación de estos últimos por la continuidad de una enseñanza que a su parecer no les aportará nada.
Características derivadas del Centro educativo y la Familia.
Debemos profundizar en otros factores que aunque no sean principales, constituyen condiciones determinantes que favorecerán la aparición de los fenómenos de violencia escolar.
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Una de las condiciones que inducirán a fomentar la aparición del acoso escolar, es el hermetismo de los centros educativos en relación al entorno social que los rodea. Dicho hermetismo provoca un desconocimiento de las verdaderas necesidades psicosociales que nuestros hijos/as y por tanto alumnos/as presentarán. La escuela como tal, tiene la obligación de abrirse a conocer su entorno social y por lo tanto poder apostar más por una enseñanza más adaptativa que mecanizada. Los centros escolares no pueden permanecer aislados y encerrados en sí mismos, ni dar muestras de autosuficiencias formativas. Muy al contrario, como primer paso, deben abrirse al entorno y promover una educación integrada en su medio más próximo, que es la comunidad local. Se deben abordar todas las posibilidades que originen la apertura del propio centro escolar, (tanto en Primaria, Secundaria y Bachillerato), para de ese modo poder vincularse a las estructuras territoriales donde se sitúan, y promover la participación y el compromiso de los estudiantes con su comunidad, pero no como algo de carácter simplemente anecdótico , sino como un proceso que apunte a la formación y desarrollo personal de todo su alumnado.
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La falta de interacción por parte de las familias con el centro escolar. Se ha determinado que una mayor implicación y participación de las familias en las actividades del centro educativo, favorecerá los procesos de entendimiento y por lo tanto la prevención en base a episodios de violencia escolar y por consiguiente de acoso escolar.
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Mayor participación del alumnado en su propio proceso de enseñanza-aprendizaje. Es decir tenemos que hacer al alumno/a, más partícipe de su propia formación, hacer más hincapié en aquellas habilidades sociales y comunicativas, para hacerles ver que su aportación al desarrollo de la sociedad que les rodea es determinante, y por lo tanto su aportación no solo será como persona sino como miembro de una sociedad que se encuentra en pleno proceso de evolución.
Consecuencias del Acoso Escolar
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Actitud pasiva. La víctima asume un sentimiento de culpabilidad y cree que no hay nada que pueda hacer para salir de esa situación. Este rol de culpabilidad puede repetirse en el futuro en edades adultas, tanto en relaciones sociales, familiares o laborales.
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Pérdida de interés por los estudios. Esto puede desencadenar un menor rendimiento académico y por ello terminar en la mayoría de los casos en fracaso escolar.
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Trastornos emocionales graves que pueden generar depresión y ansiedad a consecuencia del acoso sufrido. situaciones que pueden desembocar en que en un futuro la víctima asuma el mismo rol de víctima en cualquier situación, o lo más peligroso, que asuma el rol contario y se convierta en un agresor/a. durante el periodo de abusos, estas situaciones de estrés, miedo y ansiedad, pueden desembocar en el suicidio, como única salida que la víctima ve factible.
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Problemas psicosomáticos y síndrome de estrés postraumático.
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Este síndrome postraumático, puede generar como decimos en muchos de los casos en alteraciones de la conducta, como timidez, aislamiento social, depresión, y por consiguiente asumir una conducta de agresor/a, debido a los sentimientos de rabia, resentimiento y necesidad de revancha que la víctima acumula desde años atrás.
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Fracaso familiar, social y laboral, que genere en conductas cada vez más agresivas en edades adultas, lo que podría desembocar en violencia familiar o de género.
En definitiva debemos comprender que el acoso escolar no es cosa de niños. El mismo puede desencadenar en conductas antisociales en edades adultas, debido a lo que se denomina el esquema de las tres "R", Resentimiento por los daños que le han ocasionado desde pequeño, rabia contenida durante muchos años, que ante cualquier estímulo pudiera desencadenar en una situación de violencia, y por supuesto la necesidad de revancha ante las situaciones vividas y sufridas durante años.
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Sentimiento de resentimiento

Sentimiento de Rabia

Sentimiento de revancha o venganza

TODOS somos víctimas del acoso escolar
Los Familiares un efecto colateral del acoso escolar
Uno de los verdaderos errores que se suele cometer por algunos padres, es socializar en exceso la situación cuando se encuentran ante una situación de acoso escolar. Empiezan una verdadera campaña publicitaria a través de distintos medios y sobre todo a través de las redes sociales, donde lo único que provocan con esta situación es que quienes los están siguiendo, pierdan sensibilidad sobre los hechos. Al mismo tiempo provocarán un reparto de opiniones con respecto a todas aquellas personas que se hagan eco de la situación, pues algunas los apoyarán, pero otras opinarán que exageran y que no es para tanto, por lo que incluso se verán señalados por estos últimos, incluso llegando a ser excluidos socialmente, lo que provoca que el problemas se agrave aun más, pues ya los propios padres se sienten desplazados y señalados, lo que origina incluso a veces que estos padres centren la atención en ellos, perdiendo la perspectiva de que la víctima no son ellos sino el niño/a que está sufriendo la situación de acoso escolar. Es por ello que la discreción es una de las mejores herramientas incluso para las propias víctimas, pues de ese modo evitaremos que se sientan señaladas por otros compañeros/as que desde un principio no formaban parte de la situación de acoso, pero que ahora encuentran en esta situación de publicidad, opiniones tan absurdas y desorbitadas, un argumento para señalar aun más a la víctima y hacerla sentir aun más culpable de lo que le está ocurriendo. Como padres debemos mostrar siempre una actitud dispuesta a la colaboración permanente con el centro educativo para la pronta resolución del problema, una colaboración permanente pero no sumisa a lo que el centro educativo disponga, pues como ya hemos reflejado a lo largo de este libro, los centros educativos tienden a minimizar y negar en todo lo posible cualquier caso de acoso escolar, pues de lo contrario sería una situación muy perjudicial para el propio centro y para quien lo dirige. Es por ello que como padres debemos solicitar toda la ayuda necesaria para dar una solución lo antes posible a la situación. Pero medidas concisas, argumentadas y reales y sobre todo sin olvidarnos de quien es la verdadera víctima de esta situación. Saber que desde la disposición a colaborar con el centro educativo, disponemos de multitud de herramientas que pueden ser útiles para solucionar el problema. Que las disposiciones no se acaban en lo que el centro educativo disponga, sino estamos de acuerdo con las medidas que se estén llevando a cabo, podemos poner directamente los hechos en manos de la inspección educativa, o en su caso de la Fiscalía de menores, pero siempre como venimos exponiendo, con la mayor discreción posible, desde la mayor disposición a la colaboración que sea posible y sobre todo sin olvidar quien es la verdadera víctima.
Las familias pueden y deben desempeñar un papel clave en la prevención, detección e intervención del acoso escolar. Identificar el acoso como una forma de violencia entre niños/as es el primer paso para comprender la relación existente entre los diferentes emociones y sentimientos que entrarán en juego en un caso de acoso escolar. Desde sentimiento de culpabilidad, aislamiento social, depresión, ansiedad, etc. Desde el entorno familiar, se ha de prestar mucha atención en diferentes indicadores que pueden darnos pistas de que nuestro hijo/a puede estar siendo víctima de acoso escolar como pueden ser el aislamiento, el cambio de carácter y la propia revelación del acoso. Y cuando se detecta el acoso, las familias deben asegurarse de tener clara su postura ante la situación que está sucediendo, mostrar empatía emocional hacia nuestros hijos/as y evitando la culpabilización y desarrollando respuestas proactivas desde la responsabilidad. Siempre como decimos, sin olvidar quienes son las verdaderas víctimas.
Sigamos construyendo