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¿Cómo detectar un posible caso de acoso escolar?

La prevención es una de las principales herramientas de las que disponemos para poder actuar sobre los posibles conflictos que pudiesen aparecer en nuestros centros educativos. Las administraciones ya poseen un plan de prevención sobre el acoso escolar, pero debemos recalcar que estos planes en su mayoría son de actuación sobre unos hechos ya acaecidos y no de prevención sobre los mismos. Actualmente los centros educativos están profundizando aún más en estas cuestiones y están llevando a cabo planes de prevención en colaboración con las ampas y organizaciones privadas, para la formación y actualización de sus planes sobre acoso escolar. Se ha llegado a la conclusión de que una adecuada formación en materia de prevención, habilidades sociales y comunicativas, son herramientas adecuadas para la actualización de los planes de actuación en casos de acoso escolar, así como para la formación del profesorado en esta materia.

Por tanto es importante que como padres y docentes, prestemos atención a las siguientes causas que pudiesen plantear un posible caso de acoso escolar:

 

  1. El niño/a comienza a no querer ir al colegio, inventando multitud de excusas para ello.

  2. Se produce un repentino cambio de conducta en el entorno familiar, fruto del resentimiento que está sufriendo.

  3. Se produce una bajada del rendimiento escolar.

  4. Se produce una continua perdida de los materiales escolares, sin una explicación para ello.

  5. El niño/a presenta multitud de lesiones o moratones que no sabe excusar o excusa en otros motivos.

  6. No desea salir ni interaccionarse con nadie.

  7. Pérdida del deseo de divertirse.

  8. Pérdida de la autoestima y confianza en todo lo que hacía con anterioridad.

¿Cómo actuar en caso de acoso escolar?

  1. Ante cualquier situación puntual de maltrato verbal, físico o psicológico, actuar con contundencia e inmediatez. El acoso escolar evoluciona como una bola de nieve, va aumentando de tamaño según cae por la ladera de la montaña si no encuentra nada que la detenga.

  2. Principalmente debemos recabar toda la información posible. Toda información que nuestros hijos/as nos estén contando deberemos anotarla, para poder de ese modo expresarla en todo su contenido con el centro educativo.

  3. No debemos establecer una comunicación de carácter interrogativa con nuestros hijos/as, pues esto provocaría un mayor distanciamiento y por consiguiente de menos información dispondremos. Hay que tener muy en cuenta que cuando una víctima de acoso escolar decide contar lo que le está pasando, estos problemas ya vienen produciéndose desde hacen bastante tiempo atrás y es por tanto una situación límite que la víctima ya no puede soportar. 

  4. Debemos buscar un momento adecuado durante el día para que nos pueda facilitar toda la información posible, bien sea el almuerzo o la cena donde todos estemos reunidos y se plantee el tema como una conversación normal. Para ello es conveniente que los padres contribuyan hablando de cómo les ha ido el día en sus trabajos o en sus rutinas diarias. O en su caso al acostarse que es un momento de mayor intimidad y sosiego, donde también puede ser más fácil la interlocución con nuestros hijos/as.

  5. Una vez recabada toda la información, procederemos a poner en conocimiento de los hechos al centro educativo, a través de la jefatura de estudio, mostrando nuestra entera disposición para la pronta solución de los mismos.

  6. Cuando el centro escolar tiene constancia de un presunto caso de acoso escolar, previamente se abrirá un expediente de recabar información,  “ojo, no expediente de acoso escolar”, sino un expediente que deberá ir por escrito solo para recabar información de los hechos que se le denuncian. Es importante recabar por escrito, ya que por ejemplo en el caso del protocolo de acoso escolar establecido por la Junta de Andalucía, éste establece que cuando cualquier miembro de la comunidad educativa tuviese constancia de que se puede estar produciendo un caso de acoso escolar, deberá informar rápidamente a la dirección del centro. Tras esta comunicación deberán reunirse la dirección del centro, así como los profesores/as responsables de los alumnos/as afectados, junto con el orientador/a del centro educativo, para recabar toda la información posible, así como para determinar las medidas preventivas a llevar a cabo. Y es esta reunión la que deberá registrase por escrito y asimismo comunicar de la misma a la inspección de educación correspondiente, sin perjuicio de que posteriormente deba informarse de la apertura de un protocolo de acoso escolar. Para ello se realizarán las labores de identificación del problema, entrevistando por separado al presunto acosador/a, acosadores/as, a la presunta víctima y a los observadores, ya puedan ser éstos pasivos, o activos colaboradores o activos denunciantes. Asimismo si lo ve necesario, deberá establecer una vigilancia especial sobre la víctima y su acosador/a o acosadores. 

  7. Si el centro educativo una vez recabada toda la información determina que existe un caso de acoso escolar, deberá abrir un expediente de acoso escolar y comunicar los hechos a la inspección de educación, para que se tomen las medidas sancionadoras sobre el acosador/a o acosadores y de protección sobre la víctima.

  8. En el caso de que en el previo estudio que el centro educativo lleve a cabo no se aprecie una situación de acoso escolar y cerrase el caso con unas medidas especiales de vigilancia, si como padres no estamos de acuerdo con ello o en su caso no son eficaces, nosotros mismos podremos poner los hechos por escrito en conocimiento de la inspección de educación que corresponda.

  9. Por último tanto el centro educativo si aprecia que los actos cometidos pueden ser constitutivos de delito, o en su caso los padres así lo apreciasen, podrán poner los hechos en conocimiento de la Fiscalía de menores mediante su correspondiente denuncia.  

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